Bolivia ante la necesidad de cambiar la matriz productiva

Bolivia ante la necesidad de cambiar la matriz productiva

En su aniversario 198, a escasos dos años de su Bicentenario, la economía de Bolivia está en la mira. Analistas económicos coinciden en que es momento de encarar algunos ajustes, los cuales pasan por transformar la matriz productiva y generar políticas económicas expansivas.

La cronología económica

La economía boliviana tuvo su cúspide en la gestión 2014, a partir de ahí inició la recesión producto de la caída del precio de los hidrocarburos.

El presidente del Colegio Departamental de Economistas de Tarija (CDET), Fernando Romero, recuerda que el índice de crecimiento del país estaba por 5,46%, pero con la llegada de la pandemia en la gestión 2020, se generó un retroceso económico de un 9% en el Producto Interno Bruto (PIB).

Ya para la gestión 2021, el crecimiento fue del 11,6%. Sin embargo, Romero hace énfasis que en el 2022, nuevamente se tuvo un retroceso en la economía nacional, ya que el crecimiento solamente fue de 3,48%, muy por debajo de las proyecciones del Gobierno nacional.

Ahora, las proyecciones de organismos internacionales, para la gestión 2023 y 2024, no dan más allá del 2,5% de crecimiento económico.

Romero explica que este fenómeno se da porque la economía boliviana es muy dependiente de lo que sucede en los mercados internacionales, ya que el 75% de las exportaciones son productos adicionales como los hidrocarburos y minerales, mientras que el restante 25% corresponde a productos que generan valor agregado que son industrializados o manufacturados en el país.

Entre algunos de los factores que identifica Romero que han jugado en contra de la economía nacional, es el suceso generado mundialmente por la guerra entre Rusia y Ucrania, a esto se suman factores internos, como el excesivo gasto de funcionamiento que desde 2014 a la fecha se ha registrado un déficit en cuentas corrientes, es decir, que los ingresos corrientes son menores a los gastos corrientes.

Economía Advierten que la caída de recursos económicos en 2024 va a tener un impacto político y social en Bolivia

Asimismo, Romero es crítico con la información que refleja el Gobierno respecto a la inflación que se da en el país, detalla que el Índice de Precios al Consumidor (IPC), a junio de este año, señalan un acumulado del 0,79%, mientras que comparado con el mismo periodo de la gestión 2022 es de 0,22%. “Nos dicen que la inflación es nula, pero si vamos a los mercados o tiendas de barrio, nos damos cuenta que el poder adquisitivo de la población ha caído en un 20%”, dijo.

Otra mirada

Para el profesional en relaciones internacionales y analista político, Francisco Solares, el gran reto que tiene el país es generar el cambio de la matriz productiva, reconoce que hubo una diversificación en ciertos aspectos, pero no ha cambiado el modelo de economía extractivista que ha tenido hegemonía en estos casi 200 años de vida.

Solares hace énfasis en que el problema económico del país viene estrechamente ligado con lo político y social. Puso como ejemplo, el escenario de incertidumbre que se genera a partir del anuncio de Argentina, que dejará de comprar gas boliviano, que va a generar una alteración en el presupuesto público del Gobierno Nacional y que va a traer consecuencias en los niveles subnacionales.

“Se va a dar una recesión en la ejecución de proyectos, va a significar un impacto social muy grande, porque muchos programas en educación y salud se verán afectados. Entonces, Bolivia pasará por una situación en la que no va a tener los mecanismos y medios para hacer frente a una debacle económica que se viene”, expuso.

Pacto Fiscal

Solares señala que frente a este escenario económico adverso que se viene, es necesario que el Gobierno pueda establecer un Pacto Fiscal, el cual no solo debe estar centrado en la negociación de dinero en base a números que arroje el Censo 2024, sino que este se complemente con una visión de Estado.

“El Pacto Fiscal debe sobrepasar lo político partidario e incluso lo ideológico. Esto es tan importante, como hacer un pacto social como lo es una Constitución, la Constitución es en lo político y lo del Pacto Fiscal es en lo económico”, manifestó.

Deuda externa

En complemento, el titular de la CDET señala que es necesario que el país pueda fijar políticas que coadyuven a disminuir la deuda externa del país.

“Lo que dice el Banco Central de Bolivia y el Gobierno, a mayo de este año tenemos una deuda de 13.327 millones de dólares, pero al ser cotejada con el FMI (Fondo Monetario Internacional) se advierte que es más. Entonces entre deuda interna y deuda externa, sumamos el 80% del PIB, lo que es riesgoso para el país, esta es una tarea pendiente para el Estado”, advirtió Romero.

Plantean fortalecer las exportaciones de Bolivia

Los analistas, Fernando Romero y Francisco Solares, han coincidido al afirmar que es necesario que Bolivia pueda fortalecer las políticas de apoyo a la exportación de industria o manufactura. Advirtieron que en esta gestión, las importaciones han superado por mucho los ingresos por el gas natural, lo que se traduce en la fuga de divisas para el país, lo que puede derivar en una recesión económica más profunda.

Tomando en cuenta que el nivel central del Estado ha puesto énfasis en el desarrollo de la industria del litio, se consultó a Romero si esto puede representar una nueva alternativa económica que remplace a los hidrocarburos, a lo que argumentó que Bolivia está entrando “algo tarde” a este negocio, que puede generar ingresos considerables, pero que no va a equiparar el movimiento generado por los hidrocarburos.

Vía: EL PAÍS

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