¿Borrar evidencias?: jesuitas cerraron el Juan XXIII e intentaron vender predios

¿Borrar evidencias?: jesuitas cerraron el Juan XXIII e intentaron vender predios

Las denuncias de abuso sexual y violaciones en el colegio Juan XXIII (internado) fueron recurrentes no sólo en la temporada en la que Alfonso Pedrajas (1972-1987), alias padre “Pica”, asumió la dirección de la institución educativa, sino después. Por lo tanto, también se apunta a otros jesuitas que en algún momento llegaron a esos ambientes. 

Ante esta situación, en 2008, la Compañía de Jesús decidió cerrar el colegio Juan XXIII en su modalidad internado y lo refundó como un colegio “normal”. Años después, en 2022, intentó vender los terrenos  de Villa Granado en Coña Coña y los predios que están en Cocaraya, Sipe Sipe. 

“Nosotros nos preguntábamos por qué cerraron el internado y por qué querían vender los terrenos que tienen fines educativos, cuando en Bolivia hace tanta falta la educación”, señaló un estudiante “Juancho”. Una vez que estalló el escándalo de pederastia, tras la publicación del diario de “Pica” en El País de España el pasado 30 de abril, esas preguntas fueron respondidas.

“Ellos cerraron porque era grave lo que aconteció en ese tiempo (…).La Compañía de Jesús cerró el internado del Juan XXIII para borrar evidencias futuras”, señaló el exjesuita Pedro Lima, quien fue docente de esa unidad educativa los últimos años en los que todavía era un internado. Según él, “no fueron hechos aislados como quieren mostrar o accidentales, sino un abuso sistemático durante décadas. Algunas personas han sufrido abuso de manera reiterada, debido a que había un mecanismo de presión para silenciar y violentar a las personas”.  

Los actos de pederastia de “Pica” ya eran vox populi entre los estudiantes y exalumnos del colegio, incluso, el mismo sacerdote lo señaló en la parte en la que se refirió al día en que fue homenajeado por su retiro.  “Me hartaban un poco tantas intervenciones, llenas de elogios y cariño, pero que me resonaban como hipócritas o, al menos, falsedades; pues yo sé bien cuál fue la realidad y no puedo sacudir de mi mente el hondo sentimiento de culpa que me embarga”, es un extracto de sus memorias publicada por El País. 

Vía: Los Tiempos

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