Conexión peligrosa: depredadores sexuales se esconden en Facebook y persiguen niñas

Conexión peligrosa: depredadores sexuales se esconden en Facebook y persiguen niñas

Micaela, cuyo nombre ha sido cambiado para proteger la identidad de la víctima, enfrenta una situación angustiante en su vida. El 9 de septiembre pasado, ella salió de su hogar para conocer a un “amigo virtual” en Sacaba, Cochabamba.

Esta relación se desarrolló a través de un perfil falso en Facebook creado por Juan Carlos A., un hombre de 36 años que afirmaba tener 18. Con el tiempo, se ganó la confianza de Micaela, quien, en un momento vulnerable, le confió que había tenido una discusión con su hermano. Este hecho fue aprovechado por el supuesto amigo en línea, quien la invitó a su casa y allí la sometió a violación sexual.

Juan Carlos A. intentó convencer a Micaela de que la amaba y que quería construir un futuro juntos. Creyó erróneamente que había logrado persuadir a la adolescente para que se quedara a vivir con él y, confiado en esto, salió a trabajar. Sin embargo, Micaela conversó con algunas amigas y compañeras de clase, quienes le informaron que sus padres estaban desesperados buscándola. Aunque temía la reacción de su familia, la menor de edad decidió escapar de la casa de su agresor y regresar a su hogar.

Con valentía, Micaela y sus padres presentaron una denuncia en contra de Juan Carlos A. Personal de la Dirección de Análisis Criminal e Inteligencia (DACI) de Sacaba actuaron con prontitud y capturaron al agresor alrededor de la medianoche del 10 de septiembre. Al día siguiente, durante una conferencia de prensa, se anunció la detención de hombre. El proceso de investigación en su contra continúa en curso, con la esperanza de que se lleve a cabo un juicio y que el agresor sexual sea condenado conforme a la ley.

En Cochabamba, en un lapso de menos de una semana, se ha registrado la captura de dos hombres presuntamente implicados en casos de agresión sexual que emplearon Facebook como medio para contactar a sus víctimas. El 12 de septiembre, los efectivos arrestaron a un hombre bajo sospecha de haber perpetrado una violación contra una adolescente, de 17 años, en Sacaba.

Este hombre había estado siendo buscado durante más de un mes, desde el 9 de agosto, cuando se encontró con la víctima en la extranca de Sacaba. Después de recogerla en su vehículo con la promesa de un paseo, la llevó a un lugar apartado donde ocurrió la agresión sexual.

La víctima presentó la denuncia correspondiente, desencadenando una minuciosa investigación por parte del personal de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC). Durante el proceso, se recopilaron imágenes de cámaras de vigilancia, se identificó el vehículo involucrado, se obtuvieron testimonios de testigos y, gracias a la colaboración de la víctima, se avanzó significativamente en el caso. El 12 de septiembre, alrededor del mediodía, los agentes del Departamento de Inteligencia Criminal (DIC) interceptaron el vehículo en cuestión y procedieron a la detención del conductor, quien fue trasladado a las instalaciones policiales.

Con la llegada de la pandemia, los reportes de violencia sexual contra menores de edad a través de internet se han vuelto más frecuentes. Sin embargo, no existen estadísticas oficiales específicas debido a que estos delitos suelen ser tipificados como violación a infantes, niños, niñas o adolescentes, o abuso sexual, sin hacer referencia al uso de plataformas digitales.

Alcides C.Q., de 37 años, fue sentenciado a 19 años y 9 meses de presidio por violación en grado de tentativa y pornografía. La sentencia fue dictada hace unos días, el 15 de septiembre. 

Alcides entabló conversaciones con una adolescente, de 17 años, a través de las redes sociales. Le ofreció trabajo como modelo por lo que le pidió que le envíe fotos desnudas. La adolescente se las mandó, pero, días después, el hombre comenzó a extorsionarla, asegurando que publicaría las fotografías si no mantenía relaciones sexuales con él.

El autor creía tener el plan perfecto. Reservó una habitación en un residencial de Shinahota, Trópico de Cochabamba, donde citó a la víctima, el 5 de agosto de 2022. La adolescente sentía miedo, por lo que antes de ingresar al alojamiento le escribió a su mamá contándole que estaba siendo víctima de extorsión y le mandó su ubicación. Sus familiares y la Policía llegaron al lugar y aprehendieron al hombre, quien tenía fotografías y videos comprometedores en su celular que involucraban a otras adolescentes.   

La Fiscalía durante el juicio presentó varias pruebas, entre ellas las capturas de pantalla de las conversaciones por WhatsApp. 

Los depredadores sexuales emplean diversos métodos para atraer a sus víctimas, y el caso de Jorge S.C., de 27 años, es un ejemplo claro de cómo persisten en su comportamiento delictivo incluso después de estar tras las rejas de una prisión, cumpliendo una condena por violación agravada. El hombre ideó un plan para contactar a una joven, de 24 años, mediante la creación de un perfil falso en Facebook, utilizando artimañas persuasivas para convencerla de visitarlo en la cárcel de San Sebastián Varones.

Bajo la falsa promesa de ofrecerle trabajos bien remunerados, Jorge S.C. logró que la joven accediera a ingresar al recinto penitenciario como una visitante, haciéndola creer en su propuesta. Sin embargo, en lugar de cumplir con lo ofrecido, perpetró un atroz acto de agresión sexual en su celda. La Policía intervino en este caso el pasado 19 de agosto, después de que la víctima denunciara la agresión a los policías que estaban en el interior del penal. 

Es relevante destacar que el recluso, a pesar de las restricciones y prohibiciones existentes en las cárceles, tenía en su posesión un celular, lo que constituye una violación de las normativas carcelarias.

Aunque la mayoría de los casos de violencia sexual provienen de personas dentro del círculo familiar o el entorno cercano, existe una modalidad en la que adultos se ocultan detrás de las pantallas para acercarse a mujeres, en su mayoría, menores de edad. Estas personas buscan generar confianza, engañar, ofrecer supuesta ayuda o empleo, todo con el objetivo de tomar control y perpetrar actos de violación. Los agresores se encuentran en la sombra, guardando en silencio la oportunidad para engañar a su próxima víctima.

Elaboración propia con datos del Ministerio Público./ OPINIÓN
Elaboración propia con datos del Ministerio Público./ OPINIÓN

CIFRAS ALARMANTES

Según los registros del Ministerio Público, durante los primeros ocho meses de este año se documentaron un preocupante total de 1.745 casos que fueron tipificados como violación de infante, niña, niño o adolescente en todo el territorio boliviano. Esta cifra refleja un promedio de siete agresiones sexuales dirigidas a menores de edad cada día, constituyendo uno de los niveles más elevados en términos de violencia de este tipo en los últimos años a nivel nacional.

De acuerdo con los datos estadísticos, el mayor número de casos se concentra en Santa Cruz, con un total de 565 hechos. A continuación, le sigue Cochabamba con 315 casos, seguido por La Paz con 307, Beni con 160, Chuquisaca con 128, Potosí con 103, Tarija con 98, Oruro con 39 y Pando con 30.

En estos casos, la Ley establece claramente que “si el delito de violación fuere cometido contra persona de uno u otro sexo menor de 14 años, será sancionado con privación de libertad de 20 a 25 años, así no haya uso de la fuerza o intimidación y se alegue consentimiento. En caso que se evidenciare alguna de las agravantes dispuestas en el Artículo 310 del Código Penal, y la pena alcanzará 30 años, la pena será sin derecho a indulto”. Esto se especifica en el artículo 308 Bis del Código Penal de Bolivia. 

Es importante destacar que el Ministerio Público ha atendido un total de 33.051 casos relacionados con la Ley 348 durante el período comprendido entre el 1 de enero y el 31 de agosto en Bolivia. De este total, aproximadamente el 76% corresponde a procesos relacionados con delitos de violencia familiar y doméstica, lo que se traduce en 25.070 casos. Posteriormente, se encuentran los delitos sexuales, con el 7.3% de los casos (2.404) correspondientes a abuso sexual, el 5.7% (1.872) a violación, el 5.3% (1.745) a violación de infante, niña, niño o adolescente, y el 3,5% (1.163) a estupro. Estas cifras subrayan la necesidad urgente de abordar y prevenir la violencia sexual y familiar en Bolivia.

Estos son casos denunciados, ya que detrás existen “cifras negras” que no salen a la luz.

Juan Carlos A., aprehendido por presunta violación a una adolescente./ OPINIÓN

Vía: OPINÓN

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