Conozca 15 “cuentos del tío” y evite ser víctima de estafa

Conozca 15 “cuentos del tío” y evite ser víctima de estafa

Con trucos nuevos y viejos, timadores siguen cobrando víctimas. En Cochabamba, la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) socializó 15 “cuentos del tío”. Se denomina de esa manera al tipo de estafa donde se aprovechan de la confianza y codicia de las personas que no miden las consecuencias ante la promesa de hacer dinero fácil.

Los autores tienen una gran capacidad para actuar y cuentan una “historia creíble” logrando llevarse, en muchos casos, el dinero que juntaron los incautos en años de trabajo. Las experiencias de las víctimas son similares.

1. Una caja fuerte con dólares falsos. Los estafadores ofrecen préstamos cuantiosos, pero piden el pago de intereses. Las víctimas entregan el dinero y reciben una caja fuerte con billetes falsos.

En Cochabamba, cayó recientemente una banda, liderada por colombianos, que se apropiaba del dinero de empresarios interesados en hacer crecer sus negocios.

2. Billete de la lotería. El estafador le hace creer a la víctima que tiene un billete de la lotería premiado. Busca ayuda para “cobrar” y promete una recompensa económica, pero pide una garantía para supuestamente evitar ser engañado. El afectado entrega el dinero creyendo que recibirá un porcentaje de entre el 10% y 20% del supuesto premio solo por ayudar. El delincuente le da el billete de la lotería para ganarse su confianza y busca una excusa para escapar del lugar dejando al timado con un papel impreso sin valor.

3. Las pepitas de oro. El delincuente se hace pasar por una persona de escasos recursos económicos o busca a alguien que haga ese papel para convencer a la víctima que recibió pepitas de oro como parte de una herencia o que fue un regalo de familiares. Otros inventan que llegaron de zonas auríferas.

El estafador pide ayuda para vender las pepitas de oro supuestamente a un costo por debajo de su avalúo. Algunos incluso se dirigen a joyerías, donde llevan oro auténtico, para convencer a la víctima. Tras animarse y pagar por las supuestas pepitas de oro le cambian la bolsa por una con piedras pintadas de color oro. Para entonces, el timador ya se dio a la fuga.

El mismo modus usan delincuentes que ofrecen joyas.

4. Libra esterlina. El delincuente con monedas reales o parecidas a la libra esterlina se hace pasar por extranjero, generalmente de Inglaterra. Busca mayormente adultos mayores a quienes les piden que hagan cambiar sus monedas a cambio de una comisión económica. Las víctimas ven la cantidad, hacen sus cálculos y confían que recibirán un buen porcentaje, por lo que acceden y entregan al estafador un monto de dinero como garantía, pero, más tarde, descubren que la bolsa entregada tenía monedas falsas.

5. Venta de celulares. El antisocial tiene un celular de última generación de marca reconocida. Le dice a la víctima, generalmente joven o adulto mayor, que necesita vender con urgencia su teléfono, aunque a un costo menor al real, argumentando desgracias, problemas médicos u otros. Demuestra las propiedades del móvil y aprovecha un descuido del comprador para cambiar el teléfono por uno descompuesto, carcazas o trozos de vidrio. Le entrega en una bolsa o una caja. 

6. “Boteros”. El autor lanza o arroja al piso, muy cerca de la víctima, un envoltorio de papel, plástico o tela que tiene dentro una considerable cantidad de dinero real. Seduce a la persona captada diciéndole que todo podría ser suyo si le entrega de inmediato una cantidad menor, pero que debe ser rápido porque el supuesto dueño podría aparecer. Cuando hacen el intercambio el delincuente hábilmente hace el cambio y le entrega un envoltorio similar, pero con billetes falsos. 

7. Juegos modificados. Los delincuentes actúan como desconocidos. Su propósito es que las víctimas participen de juegos de mesa, entre ellos ruletas, casinos, avioncitos, argollas y dados, para sustraerles su dinero u objetos de valor. Los seducen con premios y hacen que gane las primeras rondas. Los cómplices lo animan a seguir apostando hasta que pierda todo su dinero u objetos personales. Algunos también reportaron el robo de sus celulares o billeteras cuando se encontraban en medio de varios espectadores, entre ellos miembros de la banda delincuencial.

8. Falsos premios. Los antisociales habilitan varias líneas telefónicas para enviar mensajes de texto de forma indiscriminada a distintos números indicándoles que se han ganado premios económicos, vehículos, propiedades y canastones. Se hacen pasar por distintas empresas y entidades. Piden enviar fotografías de documentos personales y/o datos de cuentas bancarias, tarjetas telefónicas, depósitos para cubrir los supuestos envíos, traslados o impuestos por el premio.

9. Ventas por internet. Este es uno de los delitos más comunes. Los delincuentes ofrecen en venta electrodomésticos, accesorios y otras cosas de valor a través de redes sociales. La víctima se anima porque los precios suelen ser más bajos en relación a mercados o tiendas comerciales.

El supuesto vendedor pide el depósito del total o un porcentaje del costo del producto para garantizar la entrega. Manda ubicaciones falsas para generar confianza, pero cuando la víctima se dirige a la dirección acordada se da cuenta que ha sido estafada.

10. Ganancias por comisión. Los antisociales crean falsas empresas de venta masiva de electrodomésticos ofreciendo buenas comisiones de pago por venta realizada. Las ganancias parecen ser “ideales”.

A las víctimas les piden depósitos a distintas cuentas como parte del pago para que puedan subir de fase y que sus comisiones sean mayores. Las promesas se oyen tan bien que algunas incluso se prestan dinero. Según el reporte, los vendedores pueden hacer retiros de dinero durante las noches, pero la supuesta empresa desaparece cuando se hace el depósito de una cantidad importante de dinero.

11. Suplantación de persona. El delincuente aprovecha la información de las redes sociales y elige a una persona. Antes de contactarla, hace un estudio de sus familiares y amigos. Se hace pasar por un familiar y le pide que le deposite dinero argumentando que se encuentra en un aeropuerto u otro lugar y que recoja su equipamiento, donde hay objetos de valor.

12. Adopción de animales. Para esta modalidad de estafa, el delincuente crea cuentas falsas en redes sociales donde ofrece en adopción perros, gatos u otros animales, pero que supuestamente no se encuentra en la ciudad del interesado, por lo que pide depósitos a cuentas bancarias, Tigo Money u otros con la excusa de que no cuenta con suficiente dinero para enviar al animalito o comprar el canil de viaje. Sin embargo, una vez que la víctima envía la plata, el delincuente no responde, lo bloquea e incluso elimina su cuenta.

13. Ofrecen empleos. Los autores crean varias cuentas falsas ofreciendo empleos ya sea a nivel nacional o internacional. Prometen ayudarlos a tramitar pasaportes, visas y conseguir vivienda y trabajo seguro con “jugosos sueldos”, pero antes piden un depósito para comenzar los papeleos y compra de pasaje. Les nombran agencias de viajes o empleos para generar confianza, pero las víctimas descubren que todo era mentira.

14. Trabajos por Internet. Varios usuarios han recibido mensajes por WhatsApp u otras aplicaciones donde les ofrecen trabajar desde casa para la empresa Amazon o Mercado Libre, pero se trata de otra modalidad de estafa. La promesa, como es habitual en estos casos, es ganar dinero en poco tiempo.

Amazon y Mercado Libre son algunas de las plataformas más grandes y populares, desde donde se puede comprar y vender. Ninguna está reclutando empleados y no usan esos canales cuando requieren personal, por lo que las ofertas laborales que llegan por las redes sociales han sido enviadas por gente inescrupulosa que pretende robarle información personal o sacarle dinero.

A las víctimas suelen ofrecerles invertir a cambio de intereses “seductores”. Les lanzan el “anzuelo” y, cuando todo parece marchar bien, descubren que han sido estafadas.

15. Cursos o talleres de capacitación. Los delincuentes captan a sus víctimas ofreciéndoles cursos, talleres, seminarios, diplomados, maestrías y becas. El interesado se contacta y le exponen las características del “paquete académico”, pero debe hacer un depósito para ser matriculado. Al final, la víctima descubre que la supuesta institución académica no existe.

Vía: OPINIÓN

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