Cuenta regresiva del último de los censos de gran movilización

Cuenta regresiva del último de los censos de gran movilización

Un accidentado Censo de Población y Vivienda ingresa en la cuenta regresiva. Faltan 19 días para el último empadronamiento de mayor movilización en el país y el Instituto Nacional de Estadística (INE) dice tener sus metas cumplidas “a cabalidad”.

“Hemos cumplido los estándares internacionales para la elaboración de un censo de alta calidad”, dijo ayer el director de la entidad, Humberto Heredia, en entrevista con la estatal Bolivia Tv.

Cuenta regresiva

Fijado para el sábado 23 de marzo próximo, el empadronamiento sufrió una serie de complicaciones, hasta que la Ley 1492, del 2 de diciembre de 2022, estableció la fecha definitiva.

El último Censo de Población y Vivienda previo se celebró el 21 de noviembre de 2012 y arrojó una población de 10.059.856 personas en el país. La proyección del INE para 2025 es de 12.494.181.

Según recordó Arandia, esa vez se movilizó a 272.000 censistas, 500.000 menos que la cantidad de este año. Eso “muestra el éxito de la convocatoria” de este censo.

Debido al uso de nuevas tecnologías y el registro digital de los datos, ¿será el último censo casa por casa y tradicional? Se prevé que “este Censo de 2024 sea el último censo en el que tengamos que visitar vivienda por vivienda con grandes cantidades de encuestadores”, dijo Arandia.

Censo de derecho

Según explicó el lunes el funcionario en la transmisión Piedra, Papel y Tinta, de La Razón, lo que vendrá en adelante es un “censo de derecho”. “En la medida de los avances técnicos, muy probablemente nos permitan dar un salto a un censo de derecho, como lo hacen en el resto de los países; un censo que se hace a lo largo de varios días, semanas o meses, como los casos de Argentina o Chile”, dijo ayer el director del INE.

Explicó que los nuevos censos se harán con “el uso de registros administrativos”. “Probablemente, nunca se volverá a movilizar la cantidad de gente como ahora”.

El INE ha previsto la movilización de 700.000 voluntarios, aunque prevé incrementar en 30% el número para evitar complicaciones. Hasta las 11.00 de ayer —según reportó Arandia— se habían registrado 763.019 censistas.

Faltaban 18.000 empadronadores en el país, de los cuales 14.405 para Santa Cruz de la Sierra.

“Tenemos 112% de avance”, se congratuló Arandia.

¿Cuál es el objetivo técnico del Censo de Población y Vivienda? “Proporcionar datos estadísticos actualizados sobre las características demográficas, sociales, económicas de la población del país y sobre las características de las viviendas y acceso a los servicios públicos”, responde el INE.

Costo

organización. Bajo respaldo financiero del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Fondo Financiero para el Desarrollo de los Países de la Cuenca del Plata (Fonplata), el Censo de Población y Vivienda de 2024 costará $us 68 millones, cuyos recursos fueron ejecutados desde el inicio de los operativos.

Como fue desde el principio, tendrá el acompañamiento de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), a través de su Centro Latinoamericano y Caribeño de Demografía (Celade) y el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), además del Consejo Nacional de Autonomías (CNA).

El 21 de julio de 2021, el presidente Luis Arce promulgó el Decreto Supremo 4546, con el que inicialmente fijó la fecha del empadronamiento para el miércoles 16 de noviembre de 2022.

Ese año, todo parecía andar bien en la organización del Censo. “Debemos dar la garantía plena a la población y demostrar nuestro compromiso de que el Censo no corre ningún riesgo”, decía el propio Arandia el 7 de junio.

Sin embargo, todo cambió un mes después de esas palabras.

El 12 de julio de 2022, el Consejo Nacional de Autonomías, a convocatoria del presidente Arce, sugirió la postergación del Censo de Población y Vivienda.

Entre sus argumentos, justificó la decisión debido a factores como el COVID-19, la socialización de la boleta censal, la incorporación de idiomas originarios y la necesidad de contar con una cartografía estadística en coordinación con los gobiernos municipales.

Además, condiciones climáticas que generan inaccesibilidad caminera y la migración interna por temporada de zafra, que “afectarían el proceso censal”.

Cita

A la cita asistieron ministros del área, gobernadores y alcaldes, además de organizaciones como la Federación de Asociaciones Municipales de Bolivia (FAM) y la Asociación de Municipios de Bolivia (AMB).

Llamó la atención la ausencia del entonces gobernador de Santa Cruz, Luis Fernando Camacho.

El mismo día de la cita, se excusó a través de una carta dirigida al viceministro de Autonomías, Álvaro Ruiz. Arguyó que a las 17.05 del día previo, el 11 de julio, había sido notificado de la suspensión de su audiencia en el caso Golpe de Estado I, relativo a los precedentes de la caída del presidente Evo Morales en 2019, por el que ahora guarda detención en la cárcel de Chonchocoro.

Dijo que no le fue posible “conseguir espacio en ningún vuelo comercial a la ciudad de La Paz”.

Sin embargo, tampoco pudo asistir a otras reuniones técnicas. Al contrario, propició movilizaciones que cuestionaron la fecha.

Fue una reunión técnica en Cobija, a la que tampoco asistió, la que definió las pautas para la continuidad del proceso, pero para marzo de este año.

El paro violento de los 36 días

La postergación del Censo de Población y Vivienda para mayo o junio de 2024, dispuesta en el Decreto Supremo 4760, del 13 de julio de 2022, fue la mecha que encendió el conflicto en Santa Cruz.

Entonces, el gobernador Luis Fernando Camacho; el presidente del Comité pro Santa Cruz, Rómulo Calvo, y el rector de la Universidad Autónoma Gabriel René Moreno (UAGRM), Vicente Cuéllar, propiciaron las protestas a través del llamado Comité Interinstitucional del Censo de Santa Cruz, que, al contrario, propuso el Censo para junio de 2023.

Al no convencer a las autoridades del gobierno del presidente Luis Arce sobre el censo para junio, los dirigentes iniciaron un paro indefinido en un acto sencillo en el Cristo Redentor, el 21 de octubre. Horas después, la protesta se manchó de sangre, un trabajador de la Alcaldía de Puerto Quijarro fue herido de muerte por seguidores del Comité pro Santa Cruz, que lo golpearon.

Si bien los promotores de las movilizaciones negaron el extremo, la violencia caracterizó los días de paro. También murió un motociclista que no se percató de un cable tendido a media altura en un punto de bloqueo, que terminó decapitándolo. Otro joven perdió la vida en una pelea con otro por el control de un punto.

Miembros de la Unión Juvenil Cruceñista (UJC) quemaron las sedes de los campesinos y la Central Obrera Regional.

Fueron 36 días de violencia que ahora investiga la Justicia.

Al no conseguir su propósito, al final de las protestas, el gobernador Camacho afirmó que la fecha es “un concho” (sobra) y le bajó presión al Gobierno.

Entre 1831 y 2012 hubo 11 censos de población

El Instituto Nacional de Estadística (INE) tiene un capítulo referido a la historia de los censos en Bolivia. El primero de ellos data de 1831, en el gobierno del presidente Andrés de Santa Cruz y Calahumana (1829-1839).

“Durante el siglo XIX, en varias ocasiones, los diferentes gobiernos levantaron información estadística relacionada con la población y en esa labor lograron establecer algunos resultados que, pese a las deficiencias e imperfecciones, reflejan la evolución y el crecimiento poblaciona’, reseña el INE en su portal web.

En 1831, el empadronamiento arrojó un total de 1.088.768 personas, más de 12 veces menos que la población proyectada por el INE para 2025. Eran los primeros años de la nueva República.

Sucesivamente, los censos fueron desarrollándose en función de las circunstancias políticas y sociales del país, aunque a plazos arbitrarios. Por eso, el segundo censo registrado data de 1835, en el mismo gobierno de Santa Cruz y Calahumana. Entonces fueron contados 1.060.777 empadronados, que, a juzgar por el dato, disminuyó con relación al primer censo de 1831.

La convocatoria al siguiente censo tardó unos 10 años. Pudo ser José Ballivián (1841-1847) el que lo llamó para 1845. Para entonces, la población había crecido a 1.378.896 personas.

Dato

Según el registro del INE, el siguiente censo se llevó a cabo en 1854. Cotejando la historia, era el gobierno de Manuel Isidoro Belzu (1848-1855) el que lo convocó. Reportó 2.326.126 habitantes en el país, un crecimiento de población de poco menos del doble con relación al anterior empadronamiento nacional.

Casi tres décadas después, en 1882, se celebró el quinto censo. De acuerdo a la curva, entonces la población disminuyó a 1.172.156. Era el gobierno del general Narciso Campero.

Para entonces, la historia de Bolivia registró el tramo final de la Guerra del Pacífico (1879-1884), que enfrentó a Chile y Bolivia, tras la invasión chilena al puerto boliviano de Antofasta, el 14 de febrero de 1879.

Más tarde, en 1900, se llevó a cabo el sexto censo. Presidía el país José Manuel Oando (1809-1904). La población había crecido a 1.766.451, a pesar de los saldos de la Guerra Federal.

Pasaron 50 años para el siguiente empadronamiento, en 1950, en el gobierno de Mamerto Urriolagoitia (1949-1951). Eran 2.704.165 personas.

Luego de 26 años, la Revolución de 1952 y el golpe de Hugo Banzer, llegó el censo de 1976. El país contaba el doble de población con relación el último censo. 4.613.419.

En 1992, en el gobierno de Jaime Paz Zamora (1989-1993), había 6.420.792 habitantes. En 2001, en el gobierno de Jorge Quiroga (2001-2002), la población era 8.274.325, y en 2012, con Evo Morales (2006-2019), 10.059.856 personas.

La mesa técnica de Cobija dijo marzo o abril

Al fracasar cualquier intento de negociación con el Comité Interinstitucional de Santa Cruz, el Gobierno llamó a una mesa técnica en Cobija, en Pando.

En medio de cuestionamientos al proceso y propuestas sin mayores resultados, la madrugada del 9 de noviembre de 2022 terminó el diálogo al que asistieron gobernadores, alcaldes, técnicos de los gobiernos subnacionales y autoridades del gobierno de Luis Arce. Otra vez, el gran ausente fue el gobernador Luis Fernando Camacho.

Con abandonos y reproches, la mesa técnica consideró que el Censo de Población y Vivienda debía llevarse a cabo en marzo o abril de 2024. La propuesta fue la base de la Ley 1492 del Censo.

Via: La Razón

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