El Madrid y el Milan golpean primero en la ida de los cuartos de Champions

El Madrid y el Milan golpean primero en la ida de los cuartos de Champions

El Real Madrid se acercó a las semifinales de la Champions este miércoles al imponerse 2-0 al Chelsea, al que la buena actuación de su portero Kepa Arrizabalaga evitó una mayor derrota en esta ida de cuartos del torneo continental.

Los goles de Karim Benzema (21) y Marco Asensio (74) han puesto en ventaja al Real Madrid para la vuelta la próxima semana en Stamford Bridge, donde los Blues, que acabaron con diez por la expulsión de Ben Chilwell (59), tendrán que salir a remontar.

Un año después, día por día, del partido que dio el pase al Real Madrid a semifinales de la Champions frente al Chelsea la pasada temporada, el equipo blanco dominó al conjunto inglés, cuyo objetivo desde el principio fue intentar salir vivo del Bernabéu.

Con una defensa de cinco hombres y el contraataque como principal arma, el equipo de Frank Lampard fue el primero, sin embargo, en dar un susto a la afición local en una gran carrera de Joao Félix, cuyo tiro atajó Thibaut Courtois (2).

Fue prácticamente la única ocasión en la que se vio al luso, cedido por el Atlético de Madrid, que poco a poco fue despareciendo del partido hasta ser sustituido por Trevoh Chaolobah (65), en medio de los pitos del Bernabéu.

El Chelsea arrancó intenso, ayudado por la buena actuación de Kanté en el centro del campo.

El medio francés, que había puesto el balón para la carrera de Joao Félix, volvió a dar otro susto apenas dos minutos después (4).

Benzema marca el camino

El Chelsea desconcertó de entrada a un Real Madrid, que poco a poco fue asentándose y haciéndose dueño del balón hasta acabar metiendo al Chelsea en su campo.

Karim Benzema avisó con un disparo casi sin ángulo detenido por Kepa (12), antes de volver a aparecer para empujar a gol un balón que había dejado muerto sobre la línea su compañero Vinicius (21), tras rematar un centro de Dani Carvajal.

El Chelsea respondió con un centro de Reece James rematado por Raheem Sterling que sacó Courtois (23) tras una nueva contra de los blues, que sufrían para salir de su campo.

El Real Madrid volvió a volcar todo su peligro por la banda izquierda por donde corría Vinicius, que pudo ampliar la cuenta con un tiro casi sin ángulo que sacó sobre la línea de gol Thiago Silva (26).

El delantero brasileño fue una pesadilla para los defensas rivales, a los que ganó en prácticamente todos los mano a mano.

En pleno dominio blanco, al filo del descanso, Fede Valverde robó un balón, echó a correr y se sacó un disparó que atajo Courtois (44).

El uruguayo había sido recibido al inicio del encuentro con una gran ovación por los aficionados merengues, tras el incidente del pasado fin de semana con el jugador del Villarreal Baena.

Superioridad numérica

Tras el descanso, el Real Madrid afianzó su dominio apoyado en su superioridad numérica tras la expulsión de Chilwell al derribar a Rodrygo cuando llegaba al área rival (59).

El Chelsea, con uno menos, se cerró atrás y dejo solo delante a Kai Havertz, que había entrado por Sterling (65), para tratar de aprovechar algún contraataque.

El Real Madrid pudo aumentar su cuenta en un precioso disparo de Modric con rosca que se fue rozando la escuadra de Kepa (51), pero tuvo que esperar hasta el minuto 74 para que llegara el segundo.

$!El defensa argelino del AC Milan, Ismael Bennacer (L), celebra después de abrir el marcador.

Asensio, que había entrado por Rodrygo (71), recibió en la frontal del área un pase de Vinicius para soltar un disparo que se coló en la portería ajustado al palo.

El segundo gol fue el mazazo definitivo para el Chelsea, que se pasó los últimos minutos más preocupado de evitar un tercer gol blanco que de intentar recortar la distancia en el marcador.

Nápoles sin pólvora

Paralelamente, el Milan batió 1-0 en su estadio al Nápoles, este miércoles en la ida de cuartos de la Liga de Campeones, gracias a un gol del argelino Ismaël Bennacer, que coronó una gran jugada del español Brahim Díaz.

Ineficaz y sin su mejor goleador, el lesionado Victor Osimhen, el Nápoles, que jugó con diez desde el minuto 74 por la expulsión de Frank Anguissa, tendrá que remontar el próximo martes en su estadio Diego Maradona si quiere jugar por primera vez las semifinales de la Champions.

El Milan, siete veces campeón europeo pero fuera de los cuartos desde hacía once años, mostró oficio para domar a un Nápoles que debutaba en estas alturas de la competición.

Maignan contra el entusiasmo

En San Siro el Nápoles salió entusiasmado, contagiado en la Champions del estado de excitación propio de un equipo que está a punto de reconquistar el Scudetto, que solo ganó con Diego Maradona en 1987 y 1990.

El carrusel de ocasiones del equipo dirigido por Luciano Spalletti duró 15 minutos, siendo la más peligrosa la primera, cuando no se habían alcanzado los 60 segundos.

Un centro desde la derecha sin aparente peligro provocó una cadena de errores en la defensa milanista y el georgiano Khvicha Kvaratskhelia, la gran revelación del fútbol europeo, lejos de su mejor versión este miércoles, remató sin malicia. Davide Calabria sacó el balón en la línea.

A continuación Mike Maignan, el flamante nuevo portero titular de la selección francesa, mostró galones con dos manotazos (4 y 11) a disparos lejanos de Anguissa y Piotr Zielinski.

El Milan supo capear este arreón inicial y poco a poco, aunque sin un juego brillante, fue asentándose en el campo.

Sin embargo no disparó a puerta hasta el minuto 25, cuando el portugués Rafael Leao recogió el balón en el centro del campo e inició un eslalon que finalizó con un disparo que se fue a escasos centímetros de uno de los postes.

En otra cabalgada, esta vez firmada por el español Brahim Díaz e iniciada con un elegante gesto que dejó atrás a dos rivales, llegó el gol milanista marcado por Bennacer con un latigazo (40).

El gol desbloqueó al Milan, que estuvo cerca del 2-0. Primero Sandro Tonali, con un remate desviado por un defensa a córner, y tras su saque Simon Kjaer, con un poderoso cabezazo que se fue al larguero, ya en el tiempo de descuento antes del descanso.

Expulsión de Anguissa

Empezó la segunda parte con una nueva ofensiva napolitana, desactivada de nuevo por Maignan, que sacó otra vez el guante para despejar el remate de cabeza del macedonio Elif Elmas (49).

De nuevo el Milan salió indemne pero el Nápoles tuvo que disputar la recta final sin Anguissa, que vio una segunda amarilla por una entrada a Theo Hernandez (74).

Con uno más el Milan intentó dar un paso adelante pero el Nápoles había optado por cerrarse e intentar minimizar daños.

Incluso el equipo de Spalletti tuvo la última, un cabezazo alto del uruguayo Mathias Olivera (88).

Vía: Página Siete

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