Las disputas entre Morales y Arce dividen a las organizaciones que sustentan al MAS

Las disputas entre Morales y Arce dividen a las organizaciones que sustentan al MAS

Las tres organizaciones fundadoras del Movimiento Al Socialismo (MAS) están fracturadas. La Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB) está dividida y tiene ahora dos dirigencias paralelas, una reconocida por el Gobierno de Luis Arce y la otra por el exmandatario Evo Morales. Una situación similar está ocurriendo con la Confederación Sindical de Comunidades Interculturales de Bolivia (CSCIB). En la Confederación Nacional de Mujeres Campesinas Indígenas Originarias de Bolivia “Bartolina Sisa” se han registrado fuertes pugnas, con acusaciones de separatismo y deslealtad.

En el estatuto del MAS figuran como “organizaciones fundadoras” de ese “instrumento político”, la CSUTCB, la CSCIB o más conocida como Interculturales y las Bartolinas. Su división, dijo el analista Gregorio Lanza, se debe a la pugna entre Evo Morales y Luis Arce, ya que ambos desean liderar el movimiento y ser candidatos para las elecciones de 2025.

Esas tres organizaciones “matrices” son las que experimentan procesos de fractura entre dos bandos, precisamente los que respaldan al expresidente y al Jefe de Estado.

“Las tres organizaciones hemos fundado, hemos parido al MAS-IPSP. Ahora estamos tristemente divididas, estamos en una crisis dentro de nuestro instrumento político”, sostuvo a Brújula Digital Román Loayza, uno de los fundadores del partido azul y luego retirado de los puestos de decisión.

Las fracturas en esas organizaciones lograron mayor notoriedad en los últimos seis meses y se expresaron a través de peleas que llegaron a los golpes, silletazos, amenazas y hasta vetos que tuvieron lugar en sus respectivos congresos.

“Todo esto ha empeorado en los últimos tres o cuatro meses”, reconoció, en contacto con este medio, Marco Fernández, representante de los Interculturales de Santa Cruz y presidente de la Dirección Departamental del MAS que tiene el respaldo de Arce.

Dos dirigencias en la CSUTCB

Hace casi tres semanas, Lucio Quispe fue proclamado como secretario ejecutivo de la CSUTCB en un congreso que fue suspendido por unas horas luego de registrarse hechos de violencia y decenas heridos. El encuentro se desarrolló en el coliseo “Héroes de Octubre” de El Alto.

No obstante, mientras se realizaba la pausa, en la madrugada del domingo, el grupo afín al expresidente Morales eligió a Ponciano Colque como el secretario ejecutivo de la CSUTCB.

Desde ese momento, Quispe y Colque se atribuyen la titularidad de esa organización.

Quispe tiene el respaldo del Gobierno e incluso en el día de su proclamación, sus seguidores celebraron gritando “Lucho, Lucho, Lucho”. En cambio, Santos Colque es de la línea del expresidente Morales y luego de ser elegido, él y sus simpatizantes se trasladaron desde El Alto hasta La Paz para tomar la sede de ese sector, pero no pudieron ingresar porque el lugar estaba custodiado por un contingente policial. Esto generó protestas y el anuncio de bloqueo de camino, medida que días después fue postergada hasta octubre.

A diferencia de Santos, Quispe recibió las llaves de la sede y documentos legales de la organización. La entrega la realizó el ejecutivo saliente de esa entidad, Eber Rojas, quién le deseó éxito a su sucesor.

El diputado del ala evista, Héctor Arce, dijo que la fractura de la CSUTCB es el resultado de una supuesta intromisión que hace el Gobierno en las organizaciones sociales. Sostuvo que el Ejecutivo tiene un aparato estatal y recursos económicos para comprar y manipular la conciencia de los dirigentes. “Les da pegas, recursos y vehículos. Estamos frente a un monstruo que tiene como objetivo mantenerse y prorrogarse en el poder, por eso hace tipo de acciones sucias”, explicó a este medio.

El diputado Arce culpó al Presidente por la existencia de dirigencias paralelas dentro de las tres organizaciones fundadoras. “En la CSUTCB hay dos organizaciones, en Interculturales ocurre lo mismo”, comentó y aseguró que dentro de las Bartolinas se registran fuertes diferencias de un grupo que critica la intromisión del primer mandatario.

La división de los interculturales

Al igual que la CSUTCB, la CSCIOB o la organización que aglutina a los interculturales está fracturada. El 14 de agosto, en un congreso, en cuya inauguración participó presidente Arce, un grupo reeligió a Esteban Alavi como nuevo su máximo líder. La designación se registró en medio de riñas, golpes y silletazos en Sucre.

Tres días después, en el Chapare (Cochabamba), otro grupo de interculturales posesionó a Juan Enrique Mamani, de la línea del expresidente Morales, como su máximo ejecutivo. De esa manera, en la CSCIOB se consumó la fractura.

Mamani, que representa a los interculturales de La Paz, dijo que “lamentablemente, hoy por hoy, el Ejecutivo quiere dividir con prebendalismos políticos a los sectores”, por lo que indicó que este problema debe ser analizado fríamente por las bases.

Respecto a la división de los interculturales, Marcos Fernández, presidente de la Dirección Departamental del MAS IPSP que tiene el respaldo del Gobierno de Arce, explicó a Brújula Digital que hay “un pequeño grupo que intenta separar a la organización fundadora”.

“Las minorías tienen que someterse a las mayorías, eso conocemos desde la parte orgánica. Hay mucha gente que tiene intereses personales, ellos quieren ser candidatos y por eso están convocando a reuniones y están generando una división. Cualquier rato habrá enfrentamientos”, advirtió Fernández.

Bartolinas versus Bartolinas

El 28 de marzo, Guillermina Kuno, de una población aymara de La Paz, fue elegida como la nueva ejecutiva nacional de las Bartolinas, en un congreso ordinario en Tarija. La dirigente reemplazó en el cargo a Flora Aguilar, que es de la línea evista.

En ese congreso se evidenció la pugna entre las Bartolinas arcistas y las evistas. Las primeras cerraron filas por Kuno, quien fue elegida a través del voto secreto. La dirigente cuenta con el respaldo del Gobierno de Arce, quien destacó la trayectoria de la nueva ejecutiva.

Las Bartolinas evistas denunciaron que el proceso fue manipulado. “Esto ha sido digitado por Maribel Ávalos, quien quitó el micrófono a la hermana Flora Aguilar, por qué será eso, ella siempre llamó a la unidad. Nos discriminan porque siempre seremos leales, nunca traidoras”, contó una de las delegadas que da su respaldo al expresidente Morales.

Esta pugna interna se comenzó a visibilizar antes del congreso, en la gestión de Aguilar, quien fue acusada por otra dirigente de buscar la división de las Bartolinas y, además, de supuestas irregularidades. “Ofrecía diputaciones y senadurías a algunas hermanas para obtener apoyo y dividir la organización”, dijo Ávalos.

Aguilar negó las acusaciones y aseguró que nunca tuvo planes de dividir a su organización. La exejecutiva mostró abiertamente su respaldo al expresidente Morales e incluso en enero de este año instó a “no hablar mal” de Evo en el acto de celebración del aniversario 43 de la organización y en el que se encontraban el presidente Arce y el vicepresidente David Choquehuanca.

“Tenemos algunas personas infiltradas en la Asamblea que nos hacen quedar mal hablando contra Evo Morales. Hermanas Bartolinas, no podemos igualarnos con la derecha hablando contra Evo Morales. Ahí tenemos que tener reflexión, gracias a Evo Morales nosotros somos tomados en cuenta”, declaró en esa ocasión Aguilar.

La pugna interna dentro de las Bartolinas se agudiza cada día. El 6 de septiembre, las representantes de la organización en Tarija -consideradas del ala arcista- declararon “persona no grata” al diputado evista Héctor Arce por ofender y discriminar a ese sector, al insinuar que intentó boicotear la gira de Morales en ese departamento.

“Lo invoco al compañero Evo a que nos sentemos a nivel nacional con nuestras confederaciones, para aclarar muchas cosas y no estar haciendo lo que han hecho en Tarija, de venir y hacerse proclamar. No estamos en año electoral”, aseguró Julia Ramos, ejecutiva de esta organización en esa región y exministra de Morales.

No es el primer intento de generar un acercamiento. En algunas ocasiones, algunos dirigentes de las organizaciones fundadoras se abrieron a buscar una posible solución entre las facciones arcista y evista, algo que hasta la fecha no se logró consumar. Y es que desde ambos bandos se culpan de la situación de las tres organizaciones sociales.

“Hay personas, como Evo Morales, que tienen intereses personales, que quieren ser candidatos, por eso están movilizando a esos grupos para dividir. Nosotros estamos preocupados en la gestión de nuestro Gobierno, otros ya están haciendo campaña”, aseguró Fernández. “Él (Luis Arce) está usando todo su poder y todo el aparato del Estado para perpetuarse”, manifestó, por su parte, el diputado Arce, del ala evista.

La pugna entre Arce y Evo, de fondo

De acuerdo con el analista político Gregoria Lanza, “la fractura de las organizaciones matrices, como los campesinos, interculturales y Bartolinas, obedecen a la división y a la pugna por la candidatura del MAS entre Luis Arce Catacora y Evo Morales”.

“Es una disputa muy dura alrededor de estas instancias que han sido los componentes iniciales y fundamentales del MAS. Por otro lado, reflejan los sectores que siguen a uno y a otro. Por ejemplo, en el caso de Morales, él ha construido un aparato vinculado a su persona muy fuerte y con un manejo de recursos muy grande, y eso se ve en la organización de congresos grandes y que son muy costosos”, aseguró.

Según Lanza, Arce “tiene el control de las dirigencias, porque está a cargo del poder estatal, lo que significa dar proyectos a las comunidades”. “Eso es un poder muy grande”, subrayó.

¿Habrá la posibilidad de una reconciliación? El diputado Arce respondió que no ve “un futuro con traidores”. Loayza sostuvo que, si Morales “quiere ser candidato, tendrá que crear otro MAS”. Lanza considera que lo que ocurre en el partido azul “es una ruptura sin retorno, porque no sólo se trata de una disputa por el poder, sino por el cuidado de sus libertades hacia el futuro”.

“El día que Evo Morales se quede sin la estructura masista, tendrá muchos procesos y tendrá que rendir cuentas de manejos de recursos del Estado de manera irregular, la protección al narcotráfico. La lucha por el poder entre los dos es una lucha sin retorno”, sostuvo.

Hoy, uno de los principales puntos de disputa en la pugna entre evistas y arcistas es la realización del congreso en el municipio de Lauca Ñ en el trópico de Cochabamba, que tiene el aval del Tribunal Supremo Electoral y que se realizará en octubre. Los dirigentes del ala arcista exigen la suspensión del encuentro y denuncian que los evistas redujeron el número de cupos de las organizaciones fundadoras del MAS y ya se declararon en emergencia.

Vía: LOS TIEMPOS

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