En medio de la escasez de combustibles que atraviesa el país, La Razón realizó un sondeo a través de su cuenta de X para conocer la percepción de la población sobre la subvención de diésel y gasolina. ¿Es razonable seguir con la medida?
El 79,5% de los sondeados considera que no es razonable mantener la política de subvención de carburantes, tomando en cuenta el contexto actual; mientras que el 20,5% restante apoya la medida, según el sondeo de este diario.
A estas alturas de la situación, ¿cree Ud. que es razonable seguir con la subvención de la gasolina y el diésel en el país? Ésa fue la pregunta que La Razón lanzó el lunes 17 de marzo. Al final del sondeo, luego de siete días, 200 usuarios participaron de él.
Subvención
La subvención de carburantes se aplica desde hace 20 años en el país, manteniendo los precios del litro de gasolina en Bs 3,74 y el de diésel en Bs 3,72. De esta manera, los bolivianos pagan un precio considerablemente más bajo por los combustibles en comparación con los costos en el mercado internacional.
Sin embargo, esta medida, que mantiene los costos del transporte y de vida en general entre los más bajos de la región, representa un alto gasto para el Estado. Solo en 2024 el país destinó $us 2.381 millones para mantener la subvención de carburantes. Para 2025 se prevé un monto superior, de $us 2.900 millones, según el Presupuesto General del Estado (PGE).
De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística (INE), en 2019 el costo de la subvención de combustibles había sido de $us 1.629 millones; es decir que podría duplicarse en los próximos años.
La situación del país ha cambiado y el ingreso de dólares ya no es el mismo, como reconoce el propio Gobierno. Por ello, las limitadas divisas que genera el país se destinan a la subvención de carburantes y al pago de la deuda externa, situación que provoca la escasez de moneda extranjera que afecta a tantos sectores.
Por ello, muchos actores políticos y económicos insisten en que el Gobierno debe levantar la subvención de carburantes, ya que la consideran como la causa de muchos de los problemas que atraviesa el país actualmente.
Sin embargo, las autoridades advierten que esa posibilidad generaría un encarecimiento en el costo de vida en general, pues todo se mueve con el transporte y se deberá pagar el nuevo precio de la gasolina y diésel agregado a todos los productos y servicios.
En ese sentido, el Gobierno ratificó el pasado viernes que la subvención se mantendrá, pese a todos los pedidos de suspender la medida.
Via: La Razón